Eres una sola persona. ¿Qué pasa si no estás?+
Todo lo que construyo queda en tu empresa desde el primer día, con el plan, las decisiones y las instrucciones para operarlo: tu equipo o cualquier otro desarrollador lo lleva sin mí. Si algo falla en producción, respondo en 24 horas laborables; si es grave, el mismo día. Y no acepto más proyectos de los que puedo atender con ese compromiso.
¿De quién es el código?+
Tuyo. El sistema, el plan y las decisiones son de tu empresa desde el primer día. Sin licencias y sin depender de mí para que funcione.
¿Qué pasa con nuestros datos?+
En servidores de la Unión Europea o en los tuyos. Los proveedores de IA no aprenden de tus datos; está en el contrato. Cada acción queda registrada. Si tu sector exige más, se fija por escrito: dónde viven los datos, cómo se protegen, cuánto se guardan y quién los revisa. Y si hace falta, el sistema completo se instala en tus servidores.
¿Cuánto tarda?+
El diagnóstico, dos semanas. El piloto, de seis a ocho semanas hasta que lo usa gente real. El plazo queda fijado por escrito antes de construir nada.
¿Qué incluye el precio?+
Todo lo que hay entre la primera llamada y el traspaso: análisis, plan, construcción, pruebas, puesta en marcha e instrucciones. Sin horas extra ni partidas aparte. Los servidores y los proveedores de IA se pagan aparte, a precio de coste, y se estiman en el plan.
¿Y si no hay caso?+
Te lo digo en el diagnóstico y te quedas el informe. Es mejor que construir algo que no se va a usar.
¿Funciona con lo que ya tenemos?+
Sí, y es lo normal: tu programa de gestión, el CRM, la intranet, las carpetas de red, el correo. El sistema se conecta con lo que hay. Nadie cambia de herramienta para usarlo.
¿Por qué una persona y no una consultora?+
Porque la persona que firma la propuesta es la que escribe el código, la que lo prueba con tus usuarios y la que coge el teléfono. Sin equipo de cuenta, sin cadena de aprobaciones, sin «te paso con el técnico».
¿Trabajas desde fuera o dentro de la empresa?+
Dentro. Es el modelo del ingeniero desplegado: durante el proyecto me siento con tu equipo, en vuestras reuniones y en vuestros sistemas, y las decisiones de negocio se toman con quien vive el proceso, no en una sala aparte. En remoto la mayor parte del tiempo; presencial cuando el proceso lo pide.
¿Cómo sé en qué punto está el proyecto?+
Lo abres. Desde el primer día tu empresa tiene un portal propio donde están los cuestionarios de requisitos, las notas de cada reunión, la documentación y cada versión publicada, con lo que cambió, lo que queda pendiente, quién lo tiene y en qué estado. El mismo sitio sirve para que tu equipo me entregue documentos sin correos con adjuntos.